Alimentación bebé: resolvimos nuestra pequeña “crisis”

Buenos días, como veis en el título, es en relación a una pequeña “crisis” alimentación bebé  que hemos tenido en las últimas semanas. Muchas gracias a todos los que habéis interesado, preocupado, preguntando o compartido vuestra experiencia conmigo. Es muy gratificante ver que llegas a las personas y estas, sin conocerte (en persona al menos) se preocupan por la salud de tu bebé (que es más que por una misma, ya lo sabréis).

En primer lugar quiero dejar claro que no considero positivo la obsesión por el peso de los bebés y por la teoría de que “más gorditos mejor”. Mi hijo no es gordito, no ha sido nunca porque es así de constitución. Pero es un niño sano, que seguía su propio ritmo (no comparar el crecimiento o el peso con otros bebés, es mi consejo, si no con ellos mismos).

¿Qué paso exactamente?

Hace un par de semanas Pedro empezó a comer muy poco, cuando digo poco es que de 180-200 ml, igual se tomaba 30 o 60 ml. No me puse histérica, no cundió el pánico pero lo estuve controlando. Bajo un poco de peso una semana. Había muchos factores que podían haber influido: la llegada del calor infernal, tuvimos un pequeño viaje (sacarle de su rutina siempre les afecta algo), empezó a congestionarse…

Le di una semana más para ver si se reponía y era soló circunstancial, pero volvió a bajar. Fuimos al pediatra (más que nada por los mocos). Nos dijeron que podía tener relación, puesto que ellos no saben respirar por la boca. Si tienen el biberón en la boca y la nariz tapada de mocos… hay que elegir entre comer o respirar… que haríais cualquiera si os pasara?

Alimentación bebé: soluciones

Voy a explicaros que hemos hecho nosotros para poner solución, por si a alguien le sirve con sus bebés:

Paciencia: lo iba a poner al final pero, sin duda, es lo más importante. No cunda el pánico a la mínima. Es mejor pararse y estudiar la situación. Observar a vuestro bebé, muchas veces os dará (junto con vuestra intuición) las claves para resolver este tipo de situaciones.

Mocos fuera: mis amigas me habían hablado de las técnicas para sacar los moquitos y era de las cosas que más miedo me daba que llegará. Él lo pasa fatal, pero es por su bien y es verdad que no sabe sacarlos solito. Siempre es duro verlos llorar así. Utilizamos un aspirador nasal de Suavinex y, previamente, con una jeringa le aplicamos suero fisiológico en cada orificio. Buscaros un buen ayudante, maridito es el mío y no sé como lo haría sin él.

Alternativas fresquitas y atractivas al biberón: algunas sabréis que mi intención es hacer el BLW, a partir de los 6 meses. Pero la maternidad no es un todo blanco o todo negro. Pedro cumple mañana 5 meses, aún es pronto para sólidos pero le he estado dando fruta (sobre todo plátano algo machacado un tenedor) está semana. Mi grandes aliadas han sido las pre-cucharas NumNum, para no irme demasiado del camino de reforzar su autonomía de cara al BLW. Comer no sabría decir si come mucho, pero se relaja y lo pasa bien (y el biberón de detrás se lo toma genial, creo que le abre el apetito).

 


Morder y más morder: es un hecho que el no quiere ya tanto chupar como morder. Eso es otra de las ventajas de las pre-cucharas, su diseño las hace mordedores ideales. Yo le tengo otras cosas, como el mono de Matchstick Monkey. Sus encías se están desarrollando y preparando para lo que viene y hay que ayudarles con este tipo de productos.

Mucho amor: al final es lo que más agradecen y la forma en que todo se lleva mucho mejor. Necesitan mucho cariño siempre, pero cuando pasan cosas de estas yo creo que vernos nerviosas o tristes no les ayuda nada.

Para terminar, os recuerdo que estamos de sorteo hasta el jueves con un lote muy chulo que estoy deseando que disfrutéis! Os dejo el enlace a la foto para participar aquí.

Un beso y a disfrutar, por fin (aquí al menos) de días algo más frescos.

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