Personalizar la decoración infantil: cariño y restauración

Muy buenos días, hoy tenemos un post algo diferente a los que vengo publicando. Quiero hablaros de la importancia que tiene para mí personalizar la decoración y restaurar con cariño piezas antiguas o con significado especial, en lugar de tirar y comprar de forma masiva o compulsiva. Además de enseñar lo que he estado haciendo estos días (menudo lío), me gustaría abrirme un poco y que me conozcáis un poco más. Es mi forma de agradecer la gran aceptación y apoyo que el blog está recibiendo.

Últimamente, en parte gracias a las redes sociales, me doy cuenta de que hay cierta “uniformidad” a la hora de decorar (bueno, y de vestir, comer … etc). Esto se acentúa en lo relacionado a la decoración infantil, ¿No os parece que todos los niños “molones” empiezan a tener el mismo dormitorio con los mismos elementos? El conejo Miffy (ese conejo gigante blanco), la piscina de bolas, el cojín que es como un nudo… y ese aire escandinavo en tonos blancos y negros. Yo no digo que no me guste, sigo a este tipo de cuentas y hay detalles que seguramente compre para Peter. Pero creo que hay apostar por dar nuestro toque personal y no “copiar” tal cual.

En nuestro caso particular contamos con que mi madre es una persona que cuida mucho las cosas. Tengo la suerte (gracias a eso) de conservar cosas de cuando era pequeña que he podido usar con mi bebé (incluso alguna prenda, mi cepillo y peine, tijeritas de las uñas). Son cosas que no cuestan mucho dinero nuevas, pero es bonito que sepas que las usaste siendo bebé y ahora las empleas con el tuyo. Lo que conocemos como “el valor sentimental”, que yo considero esencial y que nos hace únicos y diferentes.

 

Personalizar la decoración infantil

 

Una de las cosas que mi madre guardó mucho tiempo fue la casa donde yo metía mis juguetes cuando era pequeña. La casa puede tener unos 25 años o más y está en bastante buen estado para los años y mudanzas que lleva encima. El dormitorio de Peter quiero que tenga como protagonista el color entre verde menta y turquesa. Así que como la pintura de la casa estaba algo estropeada, pero me parece un gran sistema de almacenaje y de muy buena calidad (fue muy cara en su día), me decidí a pintarla. Bueno primero a lijarla y luego a pintarla de los tonos que quiero que predominen en el dormitorio de mi bebé, con esto pretendía además darle un toque más moderno y unisex. Así es como estaba antes de que le “metiera mano”:

 

 

 

 

 

Otra cosa que me ha gustado mucho, es poder compartir el rato con Peter jr. Mi niño se ofreció a ayudarme pero finalmente optó más por echar una siestecilla en su columpio (veis porque lo considero el mejor amigo de las madres).

 

 

 

El oso que predijo el futuro

 

Aquí podéis ver el resultado final de la casa y os cuento una anécdota familiar en relación a ese osito que aparece en la foto. Mi madre estando embarazada de mí se le antojo muchísimo ese oso que, por lo visto, era un juguete súper de moda y que causo sensación en el momento. Ya sabía que yo sería una niña, pero a ella le gusto ese oso y… ¿Cómo se llamaba el oso? Pedro. No es que lo diga ella, sino que lo pone claramente en la suela de sus botas. Como pensar que 30 años más tarde sería el nombre de su nieto (y yerno, vaya, por eso se llama mi bebé así) y que podría ser su primer peluche. Por eso para mí es el oso mago que predijo el futuro.

 

 

 

 

 

Y también me gusta mucho conservar esta foto, donde está mi hermana pequeña (la tita madrina Irene), con las botas y el gorro del oso Pedro puesto (el gorro lamentablemente se estropeó). Me encantaba disfrazar a Irene a diario con todo lo que había por casa, y espero poder recrear esta foto con su sobrino Pedro:

 

 

 

Titanlak, ¿Qué hacer con la pintura sobrante?

 

La pintura que elegí para restaurar la casa fue está de Titanlak con un efecto satinado que me parece ideal. Os dejo el enlace de aquí a Leroy Merlin para que veáis el precio y los tipos que hay. Como veo que el post se está alargando mucho, voy a dejar para mañana la segunda parte con otras cosas que restauré (aprovechando que me ponía manos a la obra) empleando está pintura y el resultado tan chulo que resultó al final. También algunos tips y recomendaciones que he aprendido de esta experiencia (reconozco que la lié un poco parda pero de todo se aprende).

 

 

 

Hasta aquí mi primer post Deco, ojalá os guste mucho y estéis pendiente de la segunda parte mañana. Ya solamente puedo daros las gracias de nuevo y desear un feliz jueves noche.

 

¡Nos leemos en Instagram que ya sabéis que yo ahí estoy muy accesible!

 

 

 

 

 

 

 

 

2 comentarios en “Personalizar la decoración infantil: cariño y restauración

    1. Peter tiene muchas cosas de ese tono, yo estoy un poco obsesionada con él. En el post dije que la semana que viene, pero en realidad mañana es cuando publico una segunda parte de más cosillas que hice.

      Besitos a las tres.

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