Viento en la cara, vino blanco joven

¿Notas el viento en la cara?

Conozco pocas cosas que causen más bienestar y paz interior que la sensación de acercarte al mar y notar como el viento, la sal, los olores del mar … impregnan tu ser y se te meten dentro, respiras hondo y la mente se despeja por completo, ahí puedes con todo y tus pilas se recargan al 100%. Extraño mucho no vivir cerca del mar todo el año (aunque sé que volveremos, como las oscuras golondrinas de Bécquer). Este fin de semana/puente hemos vuelto a la playa porque los cuatros días de semana santa nos supieron a poco. Además estamos de celebración, ayer cumplía tres meses mi bebé y hoy es el cumpleaños de mi mejor amigo, compañero, pareja y mi todo. Maridito cumple 30 y brindo por estar a su lado, por nuestros proyectos, familia, momentos vividos y por venir. Peter jr y yo tenemos mucha suerte de contar con él, gracias cariño, te queremos infinitamente.

Bodegas González Palacios

Me gusta poder hablar de un vino y unas bodegas situadas a pocos kilómetros de donde nos encontramos, a camino entre mi tierra natal a orillas del atlántico y la actual residencia de las del río Guadalquivir. Estas bodegas están situadas en Lebrija, es una empresa familiar que convierte el placer en su forma de ganarse la vida y yo me quito el sombrero porque no parece que haya mejor manera de vivir que hacer de un hobby tu trabajo. Sus vides se encuentran en lo alto de una loma abierta a las marismas del Guadalquivir, desde donde se pueden divisar las playas de Sanlucar de Barrameda y en días despejados las marismas de Doñana. Son justos las vistas que hay desde el ático de mi madre, y por tanto, me emociona a lo que me transporta y las sensaciones que me trasmite.

 

 

 

Viento en la cara: degustación

Viento en la cara es un blanco joven y fresco, a mí me recuerda ligeramente a las manzanillas y finos que tanto apetecen ahora que nos llega la feria, el calor y las ganas de costa. Tiene un tono amarillo tirando a verdoso con reflejos brillantes y en el paladar, es bastante diferente y sorprende mucho. A pesar de ser seco, aporta mucha frescura y con un punto dulce y justo de acidez (a mí esto me gusta especialmente). Su precio ronda los 6,50 euros que me parece que los merece, el diseño de la botella es muy elegante (ideal para tener un detalle a muy buen precio). Quiero dar las gracias Cristian de la vinoteca Aquí Vinos por el trato y la recomendación, volveré a por muchos que se quedaron pendientes.

 

 

Servir y acompañar

Para terminar, recomiendo servir muy frío (incluso media hora antes de abrir la botella meterlo al congelador). Y para acompañar por lo que mejor podemos optar es algo de marisco fresco, aunque acompaña bien a casi cualquier cosa. Unos langostinos con su puntito de sal gruesa, pulpo a la gallega o unas cañaillas, y disfrutaréis como enanos (nosotros así lo hicimos). Voy a disfrutar del día de hoy y lo que queda de puente junto a mis dos hombrecitos preferidos, os deseo lo mismo y nos volvemos a leer por aquí el martes.

¡Feliz puente!

 

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